Escribe YANNET VIGNA MARTINS
Ahora que he tratado de estabilizar un poco mis emociones por haber logrado llegar al lugar origen de mis antepasados, me gustaría contarles mis impresiones.
Todo fue más de lo que esperaba, primero debo de contarles lo importante que fue para mi la presencia de Norberto Geymonat, una increible persona que se puso a total disposición para acompañarnos, y además teniendo en cuenta que apenas me conocía (ya que nuestro contacto habia sido atraves de algunos mails que habiamos intercambiado durante el año previo).
Solamente le comenté que iba a estar en el Piamonte el 15 de mayo y casi al momento recibi otro mail, diciendome que nos esperaba para mostrarnos y hacer de guía en mi busca del pasado. En realidad simplemente digo de Norberto que es una DULCISIMA PERSONA.
Desde que salimos de Torino empezamos a disfrutar de esas impresionantes montañas, de los Alpes, la primera montaña que se presentó ante nuestros ojos fue el Monviso para después aparecer por detrás (unos kilómetros mas allá) el Friulano.
Nos acompañó por suerte un hermoso día de sol, y totalmente despejado.
Nos encontramos con Norberto en la entrada de Torre Pellice, de alli nos saludamos y fuimos a visitar a la Dra. Gabriela Ballesio, a quien yo quería conocer para agradecerle personalmente la gran amabilidad que ella había tenido conmigo al enviarme (hace más de un año) las actas de mi familia (Vigne, Mourglia y Guigou).
Allí nos encontramos con ella en el Centro Cultural Valdese. Tomamos un cafecito y conversamos por rato contando como había surgido este afán mío de conocer mis raices y de entrar en contacto de primera mano con los lugares de mis origenes, por otro lado les comenté un poco como era la zona valdense en Uruguay (especificamente los pueblos del depto de Colonia).
Después con Norberto vimos algunas actas y chequeamos datos que ya Norberto había revisado de mis investigaciones, me aportó (como siempre) importantísimos tips para poder chequear mejor y no cometer errores genealógicos, ya que los nombres iguales y los apellidos iguales hacen muchas veces, mucho lio y crean también alguna inseguridad.
Luego decidimos (ya que yo viajaba con mi mama y mi marido y teniamos poco tiempo) salir a recorrer los dos lugares que suponemos (ya que aun no esta del todo confirmado), vivió mi bisabuelo Jean Pierre Vigne.
Así fue, pero primero dimos un paseo por el pueblo de Torre Pellice, , decirles HERMOSO es poco (parecia que me habia integrado al cuento de Heidi).
Después de almorzar salimos primero camino a la Borgata Garin, para conocer de primera mano la ultima casa Vigne (actualemnte de Ines Pontet Vigne) y tratar de encontrar al último Vigne de la zona, Roberto.
Lamentablemente no estaba, pero si la casa la cual recorrimos, ya que nos permitieron muy amablemente la visita.
Luego de recorrer la casa, sacar cientos de fotos y recorrer el resto de la Borgata, salimos en direccion al techo de la montaña, en donde esta el otro lugar donde vivieron los Vigne con anterioridad, la Borgata Romana Raymond.
Alli recorrimos las casitas que aun quedan (algunas todavia habitadas, otras abandonadas), el clima sicologico del lugar me impacto, Norberto me decia te imaginas un Jean Pierre chiquito corriendo por estos rincones, y te juro que era tal cual lo viera, evidentemente reconozco que uno se sugestiona, pero el ambito era de lo mas apropiado.
Estuvimos horas en el recorrido y saqué muchas, muchas fotos, terminamos en la cima de la montaña donde hay un refugio tomamos algo ahí y después emprendimos la vuelta, recorriendo Villar Pellice y las comunas aledañas.
Por suerte anochece tarde porque es avanzada la primavera y nos dio para aprovechar al máximo la corta estadía y al llegar la noche fuimos a cenar con Norberto y su esposa y a partir de ahí nos despedimos y volvimos a Torino para seguir nuestro viaje que termino 15 días después.









Detrás del falò, a la derecha, se puede apreciar el Monte Frioland, y más artás el Monviso.




